Impacto de la ley de humedales urbanos en las políticas públicas de conservación medioambiental: ideas respecto a los humedales de la región de Coquimbo

30.09.2020

 

En la región de Coquimbo hay alrededor de 17.800 hectáreas de humedales, ya sean costeros o altoandinos, de las cuales apenas un 2.9% está protegido. Los humedales brindan importantes servicios ecosistémicos para las comunidades, son hábitats de cientos de especies endémicas y migratorias e incluso aportan con la mitigación del cambio climático, al igual que todas las áreas silvestres y verdes; sin embargo, cuantas veces no hemos sido testigos de la destrucción de espacios naturales por la acción humana, de la utilización como vertederos clandestinos, el no respeto por el hábitat de las especies y el abandono por parte de las autoridades, entre muchas otras problemáticas.

En lo que se refiere al medioambiente y su protección, si revisamos a nivel país, contamos con bastantes iniciativas para su protección, así tenemos a distintas escalas, monumentos naturales, reservas, santuarios de la naturaleza, entre otros; pero que no siempre alcanzan a la totalidad de los lugares y a la inmediatez de la protección necesaria, ello, entre otros factores, por la dificultad que plantea su declaración, al requerir de la intervención de organismos que no son tan cercanos a la ciudadanía y la escasa participación de ésta. En materia de humedales, Chile se encuentra suscrito y ha ratificado la Convención RAMSAR de 1971, que busca proteger los humedales calificados de importancia internacional; luego, también tenemos humedales que han sido protegidos por el Ministerio de Medioambiente, al declararlos santuarios de la naturaleza o monumentos naturales, sin embargo, no contábamos con regulación especial para la protección de humedales y sobretodo humedales urbanos a nivel legislativo.

En enero de este año, se promulgó la Ley N°21.202, de protección de humedales urbanos, la cual busca establecerse como cuerpo normativo especial para la protección de humedales en Chile. Contempla diversas modificaciones a otros cuerpos normativos importantes, tales como la Ley de Bases Generales de Medioambiente, o la Ley General de Urbanismo y Construcciones; y otorga facultades a los Municipios para la declaración y protección de humedales urbanos, dentro del territorio de su competencia.

En el marco de esta iniciativa, es donde cabría preguntarse cuál será el impacto que tendrán estas nuevas facultades en las políticas públicas que lleven a cabo los diversos actores sociales tanto en la protección medioambiental, en este caso enfocados en los humedales; así como también en el desarrollo de proyectos propios de la urbanización, y del crecimiento de las ciudades que cuentan con estas áreas de importancia ecológica.

La nueva ley plantea que las municipalidades deberán establecer en una Ordenanza General, criterios para la protección, conservación y preservación de humedales urbanos ubicados dentro de los límites de su comuna, la cual sin duda afectará a los proyectos y la ejecución de políticas en sectores de humedales y cercanos a éstos. Así, se señala que mientras no se pronuncie el Ministerio de Medioambiente, se podrán incluso, postergar por los municipios permisos de subdivisión, loteo o urbanizaciones prediales y de construcciones; lo que se perfila como un cambio importante en cuanto a las políticas ya existentes.

El optimismo ante las posibilidades que esta ley podría significar para la preservación del medioambiente, es evidente. En conjunto con la actividad de diversas ONG y comunidades que luchan constantemente por la protección jurídica de zonas como estas, las Municipalidades podrían incluso alcanzar a corto plazo el óptimo de protección ambiental para sus comunas e incluso a nivel regional; no solo con la declaración de zonas como humedales urbanos, por ende protegidos; sino también con las modificaciones a sus instrumentos de planificación territorial, como por ejemplo los planes reguladores, sentando las bases para evitar la destrucción humana, y permitiendo la convivencia de la ciudad con la naturaleza.

La participación ciudadana en este sentido, se hace mas necesaria que nunca para exigir pueda llevarse esto a la práctica. Pensando sólo en el caso de la región de Coquimbo, y la gran riqueza ecológica que estos lugares significan para el entorno y sus múltiples servicios ecosistémicos, es urgente aumentar la protección legal ante las amenazas humanas. Nos queda la opción de luchar por ciudades más amigables con la naturaleza y con instrumentos como éstos poder dejar a las generaciones futuras ejemplos de sustentabilidad y un mundo mejor.

           “Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla

            mientras el género humano no escucha”

                                                            Víctor Hugo.

Yennifer Rojas Milla

Egresada en Derecho Universidad Católica del Norte – Sede Coquimbo

Ayudante Derecho Civil área Contratos – Escuela de Derecho Universidad Católica del Norte

Pasante área proyectos Fiscalía del Medioambiente (FIMA)